Luces extrañas en el cielo, objetos voladores con forma ovoidal, contactos con seres "extraños". Estas y otras historias están a partir de hoy disponibles para el consumo público gracias a la desclasificación de archivos secretos sobre avistamientos de ovnis entre 1978 y 1987 que ha hecho el Ministerio de Defensa británico.
El Ejecutivo británico tiene previsto hacer públicos 200 documentos de este tipo en los próximos cuatro años. Los documentos pueden ser descargados de forma gratuita durante un mes desde la página web Archivo Nacional británico y contienen los relatos de avistamientos de gente común, fuerzas armadas y miembros de la policía.
En uno de los archivos, un hombre explica con gran detalle su "contacto" físico y psíquico con alienígenas verdes desde que era un niño. El autor asegura que uno de ellos, llamado Algar, fue asesinado en 1981 por otra raza de seres, cuando intentaba entrar en contacto con el Gobierno de Reino Unido. Asimismo, asegura que visitó sus bases en Wirral y Cheshire, mientras que su mujer afirma haber visto como otro ovni caía derribado en Wallasey (Merseside).
Otro documento revela las experiencias de un hombre de 78 años que alega haberse encontrado con un extraterrestre en Aldersshot (Hampshire) en 1983. Además, asegura que subió a la nave, y da una detalla descripción de la misma, aunque fue posteriormente liberado por su avanzada edad. Otra misiva, firmada por el director de un grupo de investigación de fenómenos paranormales, pregunta al Ministerio de Defensa si cuenta con un código de práctica para afrontar una invasión alienígena.
Otro documento va más allá y revela que el 21 de febrero de 1982 un grupo de clientes y trabajadores de un pub informaron sobre un objeto no identificado con luces rojas y verdes destellantes en dirección al aeropuerto de Gatwick (Londres).
También existen informes con fuentes más oficiales. Así, las fuerzas aéreas estadounidenses archivaron un informe de dos policías militares que vieron luces poco comunes en la base aérea de Woodbrdge, en Suffolk, en 1980.
Este suceso hace mención a un incidente bien conocido sobre un supuesto alienígena encontrado den el bosque Rendlesha, apodado el Roswell inglés, en referencia al supuesto encuentro con extraterrestres en Roswell (Estados Unidos).
También son visibles muchos dibujos sobre los fenómenos observados. Uno de ellos, por ejemplo, fue realizado en 1984 por vigilantes del Metropolitan, que durante una hora observaron en el cielo un objeto que se movía erráticamente de un lado a otro y arriba y abajo. Junto con los archivos el ufólogo Nick Pope explica en un documental que estos relatos son muy interesantes porque muestran avistamientos en zonas urbanas, mientras que tradicionalmente habían sido ubicadas en lugares rurales y poco poblados. Asimismo, precisa que la explicación más común sobre estas visiones son su confusión con luces de aviones, estrellas brillantes y planetas, satélites, meteoritos o incluso globos aerostáticos.
jueves, 20 de agosto de 2009
Los ovnis ya no son lo que eran
Extraterrestres con cabeza en forma de limón, platillos volantes que parecen magdalenas, seres de otros mundos a los que les gusta el rock...
El Ministerio de Defensa británico ha desclasificado una nueva entrega de sus archivos secretos relacionados con la visión de objetos voladores no indentificados y el supuesto contacto con alienígenas. Frente a los fantásticos relatos de supuestos testigos de hechos extraordinarios, Defensa mantiene que «no hay evidencia en absoluto que sugiera que vida inteligente del espacio exterior o naves alienígenas han aterrizado en nuestro planeta». La única evidencia, en realidad, es una directa relación, aunque imperfecta, entre los éxitos de taquilla de ciertas películas de ciencia ficción y el número de ovnis que la gente cree ver. De hecho, según la BBC, la forma que en cada época presenta los extraterrestres y sus naves evoluciona de modo paralelo a la distinta apariencia que les dan las películas y las series de televisión.
La piel, al rojo vivo
Uno de los casos más llamativos entre la documentación ahora desclasificada es el relato que en mayo de 1995 hicieron dos jóvenes tras irrumpir por la noche en una comisaría rural de Inglaterra. Habían visto un ovni volando sobre un campo y cuando los extraterrestres les llamaron para llevárselos habían salido corriendo. «Su piel se puso de un rojo vivo», escribió el inspector en su informe, «vieron un objeto plateado oscuro con forma de platillo invertido, incandescente por debajo. El objeto tenía un altura de cuatro casas y estaba a 40 pies sobre ellos. Entonces, aunque reacios, siguieron andando hasta que una voz que procedía de una cabeza con forma parecida a un limón, que apareció por debajo de la máquina, les dijo “os queremos, venid con nosotros”». Cuando al día siguiente los agentes fueron al lugar se encontraron con un granjero que aseguró haber estado todo el tiempo trabajando en el campo sin haber visto nada inusual
Otro de los incidentes se refiere al testimonio de dos chicas que en 1994 aseguraron haber visto un ovni sobre el escenario del Festival de Glastonbury. Cuando se volvieron a las personas que estaban a su lado para verificar lo que habían visto, «nadie se había fijado o no le habían dado importancia». Los alienígenas no llevarían puestas las «wellies», pues no estaban en el barro, pero al parecer tenían interés por el rock.
Se trata de dos de los más de 800 casos extraños registrados entre 1993 y 1996, recogidos en informes que superan el total de cuatro mil páginas y que ahora abren el Ministerio de Defensa y los Archivos Nacionales. Desde mayo del año pasado, las autoridades británicas han realizado ya cuatro entregas de este tipo de documentación.
La decisión de abrir los archivos siguió a la adoptada el año anterior por Francia. En realidad, el fenómeno Ovni dejó de preocupar hace tiempo a los Estados Mayores de los principales países. Pero si Estados Unidos dio por cerrada la discusión sobre los extarrestres ya en los años 60, Londres continuó manteniendo una unidad para investigar alegaciones sobre este tipo de fenómenos, en parte por el rigorismo del funcionariado ministerial británico, que en 1979 llevó a indicar en una nota oficial que «el Gobierno de Su Majestad no ha recibido ninguna aproximación por parte de gente del espacio exterior».
Entre los sucesos investigados hubo un 10 por ciento que no tuvieron aparente explicación lógica, aunque nunca se encontraron pruebas de vida extraterrestre. En la mayoría de las situaciones se trató de luces procedentes de aviones, de reflejos de «basura» de satélites y de extrañas manifestaciones climatológicas.
Así, en 1993 y durante un espacio de más seis horas, una treintena de personas en el centro de Inglaterra vio una serie de luces brillantes, lo que llevó al Ministerio de Defensa a abrir una investigación. Finalmente se concluyó que había sido un cohete ruso que volvía a la atmósfera después de haber puesto en órbita un satélite. Otra investigación trató de encontrar explicación a la visión que varias personas habían tenido en 1993 y 1994 de un objeto oval sobre Londres. Quedó establecido que se había tratado de un avión de Virgin que había sobrevolado la ciudad para anunciar el lanzamiento del Ford Mondeo.
También una explicación simple la broma gastada por dos oficiales estadounidenses encendiendo y apagando las luces de su coche fue la explicación final para un caso que alarmó al Gobierno británico. El llamado «incidente Rendlesham» de 1980 hizo sospechar sobre la entrada en espacio aéreo del Reino Unido de algún avión enemigo. En 2003, dos policías estadounidenses que habían servido como guardas de seguridad de la base aérea de Woodbridge confesaron ser los causantes de la alarma.
Verde que te quiero verde
La mayoría de los testimonios resultaron poco creíbles desde el principio. Entre los recogidos en anteriores desclasificaciones destaca el de un pescador que en 1985 aseguró haber sido secuestrado por «hombrecitos verdes». Según el hombre, los extraterrestres le dejaron marcharse cuando supieron que tenía 78 años. «Eres demasiado viejo y débil para nuestros propósitos», le dijeron.
Ese mismo año otro hombre aseguró haber visitado varias bases de alienígenas en Inglaterra, y trató de preparar una entrevista entre representantes del Gobierno y un extraterrestre conocido suyo llamado Algar, quien supuestamente fue asesinado por sus compañeros antes de que el contacto pudiera realizarse.
«Cuanto más vida exterior se cubre en películas y series, más al cielo mira la gente», afirmaba ayer a la BBC el profesor David Clarke, un experto en este fenómeno. Uno de los años que más testimonios se recogieron fue 1996 (se avistaron ovnis en 609 ocasiones, frente a las 117 del año anterior), precisamente cuando se produjo el estreno de la película «Independence Day», que presentaba una invasión de extraterrestres, y la serie «Expediente X» alcanzaba las mayores cotas de popularidad en el Reino Unido. Algo parecido ya había sucedido en 1978, coincidiendo con la proyección en los cines de «Encuentros en la tercera fase», de Spielberg. Ese año hubo 750 supuestos incidentes.
«Obviamente, las películas y los programas de televisión aumentan la conciencia sobre los ovnis», según el profesor Clarke, «y es fascinante ver cómo esto parece llevar a la gente da dar cuenta de lo que han visto». «En la década de 1950 había ovnis con botones selectores que se encendían y apagaban como en las películas de la serie B de entonces, y los alienígenas tendían a venir de Venus y Marte. Esto termina a finales de los años 60 cuando nos damos cuenta de lo inhóspito que son esos lugares. Desde mediados de los 80 se empiezan a ver objetos de forma triangular, coincidiendo con la era del avión sigiloso estadounidense. Creo que está claro que la gente ve lo que espera ver». La correlación, de todos modos, no es perfecta, y en 1982, el año del estreno de «E.T.», no hubo especial alarma sobre ovnis.
El Ministerio de Defensa británico ha desclasificado una nueva entrega de sus archivos secretos relacionados con la visión de objetos voladores no indentificados y el supuesto contacto con alienígenas. Frente a los fantásticos relatos de supuestos testigos de hechos extraordinarios, Defensa mantiene que «no hay evidencia en absoluto que sugiera que vida inteligente del espacio exterior o naves alienígenas han aterrizado en nuestro planeta». La única evidencia, en realidad, es una directa relación, aunque imperfecta, entre los éxitos de taquilla de ciertas películas de ciencia ficción y el número de ovnis que la gente cree ver. De hecho, según la BBC, la forma que en cada época presenta los extraterrestres y sus naves evoluciona de modo paralelo a la distinta apariencia que les dan las películas y las series de televisión.
La piel, al rojo vivo
Uno de los casos más llamativos entre la documentación ahora desclasificada es el relato que en mayo de 1995 hicieron dos jóvenes tras irrumpir por la noche en una comisaría rural de Inglaterra. Habían visto un ovni volando sobre un campo y cuando los extraterrestres les llamaron para llevárselos habían salido corriendo. «Su piel se puso de un rojo vivo», escribió el inspector en su informe, «vieron un objeto plateado oscuro con forma de platillo invertido, incandescente por debajo. El objeto tenía un altura de cuatro casas y estaba a 40 pies sobre ellos. Entonces, aunque reacios, siguieron andando hasta que una voz que procedía de una cabeza con forma parecida a un limón, que apareció por debajo de la máquina, les dijo “os queremos, venid con nosotros”». Cuando al día siguiente los agentes fueron al lugar se encontraron con un granjero que aseguró haber estado todo el tiempo trabajando en el campo sin haber visto nada inusual
Otro de los incidentes se refiere al testimonio de dos chicas que en 1994 aseguraron haber visto un ovni sobre el escenario del Festival de Glastonbury. Cuando se volvieron a las personas que estaban a su lado para verificar lo que habían visto, «nadie se había fijado o no le habían dado importancia». Los alienígenas no llevarían puestas las «wellies», pues no estaban en el barro, pero al parecer tenían interés por el rock.
Se trata de dos de los más de 800 casos extraños registrados entre 1993 y 1996, recogidos en informes que superan el total de cuatro mil páginas y que ahora abren el Ministerio de Defensa y los Archivos Nacionales. Desde mayo del año pasado, las autoridades británicas han realizado ya cuatro entregas de este tipo de documentación.
La decisión de abrir los archivos siguió a la adoptada el año anterior por Francia. En realidad, el fenómeno Ovni dejó de preocupar hace tiempo a los Estados Mayores de los principales países. Pero si Estados Unidos dio por cerrada la discusión sobre los extarrestres ya en los años 60, Londres continuó manteniendo una unidad para investigar alegaciones sobre este tipo de fenómenos, en parte por el rigorismo del funcionariado ministerial británico, que en 1979 llevó a indicar en una nota oficial que «el Gobierno de Su Majestad no ha recibido ninguna aproximación por parte de gente del espacio exterior».
Entre los sucesos investigados hubo un 10 por ciento que no tuvieron aparente explicación lógica, aunque nunca se encontraron pruebas de vida extraterrestre. En la mayoría de las situaciones se trató de luces procedentes de aviones, de reflejos de «basura» de satélites y de extrañas manifestaciones climatológicas.
Así, en 1993 y durante un espacio de más seis horas, una treintena de personas en el centro de Inglaterra vio una serie de luces brillantes, lo que llevó al Ministerio de Defensa a abrir una investigación. Finalmente se concluyó que había sido un cohete ruso que volvía a la atmósfera después de haber puesto en órbita un satélite. Otra investigación trató de encontrar explicación a la visión que varias personas habían tenido en 1993 y 1994 de un objeto oval sobre Londres. Quedó establecido que se había tratado de un avión de Virgin que había sobrevolado la ciudad para anunciar el lanzamiento del Ford Mondeo.
También una explicación simple la broma gastada por dos oficiales estadounidenses encendiendo y apagando las luces de su coche fue la explicación final para un caso que alarmó al Gobierno británico. El llamado «incidente Rendlesham» de 1980 hizo sospechar sobre la entrada en espacio aéreo del Reino Unido de algún avión enemigo. En 2003, dos policías estadounidenses que habían servido como guardas de seguridad de la base aérea de Woodbridge confesaron ser los causantes de la alarma.
Verde que te quiero verde
La mayoría de los testimonios resultaron poco creíbles desde el principio. Entre los recogidos en anteriores desclasificaciones destaca el de un pescador que en 1985 aseguró haber sido secuestrado por «hombrecitos verdes». Según el hombre, los extraterrestres le dejaron marcharse cuando supieron que tenía 78 años. «Eres demasiado viejo y débil para nuestros propósitos», le dijeron.
Ese mismo año otro hombre aseguró haber visitado varias bases de alienígenas en Inglaterra, y trató de preparar una entrevista entre representantes del Gobierno y un extraterrestre conocido suyo llamado Algar, quien supuestamente fue asesinado por sus compañeros antes de que el contacto pudiera realizarse.
«Cuanto más vida exterior se cubre en películas y series, más al cielo mira la gente», afirmaba ayer a la BBC el profesor David Clarke, un experto en este fenómeno. Uno de los años que más testimonios se recogieron fue 1996 (se avistaron ovnis en 609 ocasiones, frente a las 117 del año anterior), precisamente cuando se produjo el estreno de la película «Independence Day», que presentaba una invasión de extraterrestres, y la serie «Expediente X» alcanzaba las mayores cotas de popularidad en el Reino Unido. Algo parecido ya había sucedido en 1978, coincidiendo con la proyección en los cines de «Encuentros en la tercera fase», de Spielberg. Ese año hubo 750 supuestos incidentes.
«Obviamente, las películas y los programas de televisión aumentan la conciencia sobre los ovnis», según el profesor Clarke, «y es fascinante ver cómo esto parece llevar a la gente da dar cuenta de lo que han visto». «En la década de 1950 había ovnis con botones selectores que se encendían y apagaban como en las películas de la serie B de entonces, y los alienígenas tendían a venir de Venus y Marte. Esto termina a finales de los años 60 cuando nos damos cuenta de lo inhóspito que son esos lugares. Desde mediados de los 80 se empiezan a ver objetos de forma triangular, coincidiendo con la era del avión sigiloso estadounidense. Creo que está claro que la gente ve lo que espera ver». La correlación, de todos modos, no es perfecta, y en 1982, el año del estreno de «E.T.», no hubo especial alarma sobre ovnis.
martes, 4 de agosto de 2009
viernes, 17 de julio de 2009
Hoy en la Historia: OVNI avistado en Roswell, N.M.
El 7 de julio de 1947, William Brazel informó haber visto un OVNI desde su rancho en Nuevo México, generando multitudinarios rumores públicos sobre alienígenas y un intento del gobierno de los Estados Unidos de encubrirlos.
William “Mac” Brazel dijo haber observado en silencio mientras un objeto masivo y brillante avanzaba a lo largo del cielo veraniego por sobre su rancho en Roswell, N.M. Según indica el Roswell Daily Record, Dan Wilmot y su esposa, quienes también vieron el objeto volador, indicaron que “parecia estar a una altura de 1,500 pies, y se movía rápidamente, alrededor de 400 a 500 mph.
Su apariencia era oval, como dos platos invertidos y enfrentados. El cuerpo entero resplandecía como si tuviera una luz interior.” Brazel alertó al sheriff local George Wilcox, y dentro de unas pocas horas el Campo Aéreo de la Armada en Roswell anunció que estaban en posesión de un “platillo volador.” El incidente de Roswell comenzó una ola de sospechas publicas sobre la existencia de formas de vida extraterrestres. Un informe de 1947 de la Oficina Federal de Investigaciones declaró que el supuesto platillo volador era realmente un globo de monitoreo de radares utilizado por los militares. Sin embargo, el publico no estaba convencido y acusó al gobierno de mentir e intentar encubrir su descubrimiento de una nave extraterrestre. El Área 51, una base militar en Nevada, se convirtió en un sitio clave de controversia cuando la ente sugirió que era donde se realizaban las operaciones gubernamentales secretas. Según indica Dreamland Resort, el Área 51, conocida también como Groom Lake, está ubicada a 90 millas de Las Vegas. Anteriormente era una base para pruebas de aviones militares, pero ganó fama entre los fanáticos de los OVNIs en 1989 cuando Bob Lazar declaró en televisión que había ayudado a construir una nave alienígena ahí. Desde entonces, el lugar conocido como “Dreamland Resort” ha estado bajo sospecha de alojar encubrimientos de OVNIs por parte del gobierno asociados con el incidente de Roswell y otros avistamientos extraños.
En 1984, una serie de documentos falsos conocidos como los “Majestic Twelve papers” comenzaron a aparecer, declarando que el gobierno estaba involucrado en una conspiración alienígena ultra-secreta. Según explica The History Chanel, muchas personas creían que el Presidente Harry S. Truman, incapaz de lidiar con una nación buscando respuestas para el caso Roswell, contrató a un equipo de científicos, lideres militares y oficiales del gobierno para investigar el incidente. El equipo supuestamente fue nombrado los “Majestic Twelve,” pero la única evidencia de su existencia es un documento extra-oficial descubierto en 1984.
Desde entonces, “miles de documentos han aparecido y han sido conocidos colectivamente como los ‘Documentos Majestic.’ Todos estos documentos están supuestamente datados entre 1942 y 1997. Cariando entre contactos con alienígenas hasta pruebas de naves alienígenas y notas de encubrimiento.” El gobierno de los Estados Unidos insiste en que estos documentos son falsos, aunque muchos entusiastas de los OVNIs continúan creyendo en ellos. La Fuerza Aérea de los Estados Unidos oficialmente cerró el caso Roswell en 1997, atribuyendo las actividades militares “inusuales” de julio de 1947 a un globo de investigación en altitud y las operaciones de recuperación que estaban siendo realizadas. Se informó que los “alienígenas” observados en el área eran realmente “maniquíes antropomórficos” que la Fuerza Aérea había utilizado en su investigación con el globo.
La Fuerza Aérea explico también que los supuestos “cuerpos alienígenas” encontrados cerca de Roswell eran en realidad pilotos que murieron en accidentes de entrenamiento. Luego de una investigación de la Oficina General de Contabilidad en 1995, la Secretaría de la Fuerza Armada declaró que los escombros encontrados en 1947 eran restos del Proyecto Mogul del ejército de los Estados Unidos.
The History Channel define OVNI (objeto volador no identificado) como “cualquier objeto volador real o aparente que no puede ser identificado por el observador y que permanece no identificado luego de investigaciones.” El método de clasificación para OVNIs desarrollado por el Dr. J. Allen Hynek divide los avistamientos basados en la proximidad al observador y las condiciones de visión, mientras un sistema más complejo diseñado por Jacques Vallee categoriza los avistamientos según forma, posición y movimiento, y es preferido por la mayoría de los investigadores.
En 1969, el físico Edward Condon definió la Hipótesis Extraterrestre como la “idea de que algún OVNI puede ser una nave enviada a la Tierra desde otra civilización, o un planeta asociado con una estrella más lejana.” Kenneth Arnold, empresario norteamericano y piloto recreativo, fue la primera persona en reportar el avistamiento de un OVNI el 24 de junio de 1947, poco antes del incidente de Roswell. Según explica UFOEvidence.org, en un vuelo entre Mount Rainer a Yakima, Washington, Arnold testifica que un grupo de nueve objetos oscuros y brillantes que se movían “como lo haría un plato si lo lanzaran por sobre el agua,” pasó en frente de su avión como un rayo. Los escépticos creen que los supuestos OVNIs que Arnold vio fueron simplemente gotas de agua en su vidrio delantero o nubes de nieve volando desde la cima de la montana, pero un buscador de petróleo en el cercano Mount Adams informó haber visto los mismos objetos, entregando credibilidad a las declaraciones de Arnold.
Aún cuando el incidente de Roswell ha sido mayormente considerado falso, su misterio ha inspirado películas y juegos de video. El New York Times lista referencias al incidente de Roswell que han aparecido a lo largo de la cultura popular, incluyendo programas de televisión de ciencia ficción como “The X-Files,” y películas como “Día de la Independecia” y “Signs.” También se crearon populares juegos de video como “Área 51” y “Deus Ex,” probando que la intriga y fascinación alrededor del fenómeno no han desaparecido aún.
William “Mac” Brazel dijo haber observado en silencio mientras un objeto masivo y brillante avanzaba a lo largo del cielo veraniego por sobre su rancho en Roswell, N.M. Según indica el Roswell Daily Record, Dan Wilmot y su esposa, quienes también vieron el objeto volador, indicaron que “parecia estar a una altura de 1,500 pies, y se movía rápidamente, alrededor de 400 a 500 mph.
Su apariencia era oval, como dos platos invertidos y enfrentados. El cuerpo entero resplandecía como si tuviera una luz interior.” Brazel alertó al sheriff local George Wilcox, y dentro de unas pocas horas el Campo Aéreo de la Armada en Roswell anunció que estaban en posesión de un “platillo volador.” El incidente de Roswell comenzó una ola de sospechas publicas sobre la existencia de formas de vida extraterrestres. Un informe de 1947 de la Oficina Federal de Investigaciones declaró que el supuesto platillo volador era realmente un globo de monitoreo de radares utilizado por los militares. Sin embargo, el publico no estaba convencido y acusó al gobierno de mentir e intentar encubrir su descubrimiento de una nave extraterrestre. El Área 51, una base militar en Nevada, se convirtió en un sitio clave de controversia cuando la ente sugirió que era donde se realizaban las operaciones gubernamentales secretas. Según indica Dreamland Resort, el Área 51, conocida también como Groom Lake, está ubicada a 90 millas de Las Vegas. Anteriormente era una base para pruebas de aviones militares, pero ganó fama entre los fanáticos de los OVNIs en 1989 cuando Bob Lazar declaró en televisión que había ayudado a construir una nave alienígena ahí. Desde entonces, el lugar conocido como “Dreamland Resort” ha estado bajo sospecha de alojar encubrimientos de OVNIs por parte del gobierno asociados con el incidente de Roswell y otros avistamientos extraños.
En 1984, una serie de documentos falsos conocidos como los “Majestic Twelve papers” comenzaron a aparecer, declarando que el gobierno estaba involucrado en una conspiración alienígena ultra-secreta. Según explica The History Chanel, muchas personas creían que el Presidente Harry S. Truman, incapaz de lidiar con una nación buscando respuestas para el caso Roswell, contrató a un equipo de científicos, lideres militares y oficiales del gobierno para investigar el incidente. El equipo supuestamente fue nombrado los “Majestic Twelve,” pero la única evidencia de su existencia es un documento extra-oficial descubierto en 1984.
Desde entonces, “miles de documentos han aparecido y han sido conocidos colectivamente como los ‘Documentos Majestic.’ Todos estos documentos están supuestamente datados entre 1942 y 1997. Cariando entre contactos con alienígenas hasta pruebas de naves alienígenas y notas de encubrimiento.” El gobierno de los Estados Unidos insiste en que estos documentos son falsos, aunque muchos entusiastas de los OVNIs continúan creyendo en ellos. La Fuerza Aérea de los Estados Unidos oficialmente cerró el caso Roswell en 1997, atribuyendo las actividades militares “inusuales” de julio de 1947 a un globo de investigación en altitud y las operaciones de recuperación que estaban siendo realizadas. Se informó que los “alienígenas” observados en el área eran realmente “maniquíes antropomórficos” que la Fuerza Aérea había utilizado en su investigación con el globo.
La Fuerza Aérea explico también que los supuestos “cuerpos alienígenas” encontrados cerca de Roswell eran en realidad pilotos que murieron en accidentes de entrenamiento. Luego de una investigación de la Oficina General de Contabilidad en 1995, la Secretaría de la Fuerza Armada declaró que los escombros encontrados en 1947 eran restos del Proyecto Mogul del ejército de los Estados Unidos.
The History Channel define OVNI (objeto volador no identificado) como “cualquier objeto volador real o aparente que no puede ser identificado por el observador y que permanece no identificado luego de investigaciones.” El método de clasificación para OVNIs desarrollado por el Dr. J. Allen Hynek divide los avistamientos basados en la proximidad al observador y las condiciones de visión, mientras un sistema más complejo diseñado por Jacques Vallee categoriza los avistamientos según forma, posición y movimiento, y es preferido por la mayoría de los investigadores.
En 1969, el físico Edward Condon definió la Hipótesis Extraterrestre como la “idea de que algún OVNI puede ser una nave enviada a la Tierra desde otra civilización, o un planeta asociado con una estrella más lejana.” Kenneth Arnold, empresario norteamericano y piloto recreativo, fue la primera persona en reportar el avistamiento de un OVNI el 24 de junio de 1947, poco antes del incidente de Roswell. Según explica UFOEvidence.org, en un vuelo entre Mount Rainer a Yakima, Washington, Arnold testifica que un grupo de nueve objetos oscuros y brillantes que se movían “como lo haría un plato si lo lanzaran por sobre el agua,” pasó en frente de su avión como un rayo. Los escépticos creen que los supuestos OVNIs que Arnold vio fueron simplemente gotas de agua en su vidrio delantero o nubes de nieve volando desde la cima de la montana, pero un buscador de petróleo en el cercano Mount Adams informó haber visto los mismos objetos, entregando credibilidad a las declaraciones de Arnold.
Aún cuando el incidente de Roswell ha sido mayormente considerado falso, su misterio ha inspirado películas y juegos de video. El New York Times lista referencias al incidente de Roswell que han aparecido a lo largo de la cultura popular, incluyendo programas de televisión de ciencia ficción como “The X-Files,” y películas como “Día de la Independecia” y “Signs.” También se crearon populares juegos de video como “Área 51” y “Deus Ex,” probando que la intriga y fascinación alrededor del fenómeno no han desaparecido aún.
martes, 23 de junio de 2009
Ovnis, la invasión que nunca llegó
El verano de 1947 fue el punto de partida de las historias relativas a extraños objetos voladores que surcan los cielos de nuestro planeta. Todo comenzó el 24 de junio de ese año cuando Kenneth Arnold pudo divisar, desde su avioneta cerca del Monte Rainier (Washington) lo que, según recogerían algunos medios de la época, era descrito como una flotilla de platillos volantes.
Desde entonces, la historia de los ovnis se ha comportado como una gran bola de nieve, llegando a adquirir dimensiones insospechadas.
Esta ha sido la excusa para asistir a la charla impartida por Ricardo Campo, licenciado en Filosofía y miembro de la Fundación Anomalía, en el transcurso de las jornadas «Ciencia y Pseudociencias» que están teniendo lugar en la Universidad de La Laguna.
El título de la ponencia era muy elocuente: «Ovnis. La invasión que nunca llegó». Campo dio un repaso a lo que han dado de sí más de 60 años de ufología, la disciplina que estudia el fenómeno de los ovnis. A pesar de que las posibles visitas extraterrestres conforman un mito eminentemente moderno, las reflexiones sobre la existencia de otros mundos ya ocupaban el pensamiento de los antiguos.
«La creencia en otras humanidades o en otros seres conscientes no terrestres en tan antigua como nuestra civilización grecolatina. Desde los pluralistas y unicistas de la antigüedad hasta los más optimistas científicos actuales, pasando por los autores de ciencia popularizada del siglo XIX» señala el investigador.
Sin embargo, es en la década de los 50 del siglo pasado cuando lo extraterrestre se manifiesta de una manera inesperada. Campo apunta las claves de esta eclosión: «El mito de los ovnis empieza a gestarse a mediados del siglo XX, cuando la especulación sobre la existencia de vida extraterrestre estaba perdiendo fuelle. En ese momento son otros los ingredientes que entran en juego para alimentar el mito: la guerra fría, la exploración espacial, el desarrollo de armamento teledirigido, el miedo a la invasión por parte de potencias enemigas, etcétera».
La galaxia
Más recientemente, en la década de los 90, las historias sobre naves venidas de otros planetas se renovarían, tras el hallazgo de los primeros planetas solares y del descubrimiento de los organismos extremófilos (ciertas bacterias que pueden vivir en condiciones extremas de temperatura, falta de luz y oxígeno)sugerirían que la vida es posible en otros lugares de nuestra galaxia).
Pero, ¿qué pruebas tenemos de esas visitas extraterrestres a día de hoy? Más bien ninguna, según el investigador de la Universidad de La Laguna. La ufología se ha construido, en gran medida, encima de un montón de relatos y de informes relativos a observaciones anómalas, pero no hay ni una prueba determinante del origen sobrenatural de éstas.
A la hora de elaborar el mito convergen diversos factores como la sobrevaloración del testimonio humano, algo que está sumamente demostrado que es altamente falible, y el hecho de que «el hombre de la calle puede confundir y malinterpretar estímulos luminosos no identificados con fenómenos extraños a los que psicológicamente se dota de características que carecen». Para Campo, las causas más comunes de confusión son los estímulos astronómicos (planetas, estrellas y meteoroides) y las de origen tecnológico (aviones, globos sonda, reentrada de chatarra espacial, etcétera).
El papel del séptimo arte
Hay que añadir, sin duda, el papel que ha tenido en este asunto el cine y la literatura. «Han jugado un papel importante, pero en ambas direcciones: de los ovnis hacia el cine y de ésta hacia aquéllos. La invasión alienígena de Herbert H. Wells y su representación radiofónica por Orson Welles, en 1938, probó que la creencia en visitantes extraterrestres estaba latente en la sociedad estadounidense mucho antes del avistamiento de Kenneth Arnold en 1947».
Por otro lado, la aventura del contactado Adamski es un calco de «Ultimátum a la Tierra».
Como apunte, el gobierno británico en su reciente proceso de desclasificación de documentos ovni consideraba que el año 1977 sufrió un pico en lo que se refiere al número de avistamientos, y es que ese mismo año se estrenaba «Encuentros en la Tercera Fase», una película que influiría definitivamente en la visión que tendría el ciudadano de a pie de los ovnis y sus tripulantes.
En cualquier caso, las luces en el cielo, los aterrizajes de platillos volantes, las visitas nocturnas de sus tripulantes o las abducciones conforman un rico material que merece la pena ser analizado a la búsqueda, según Campo, «de lo que pueda decir de sus creadores: nosotros mismos».
Desde entonces, la historia de los ovnis se ha comportado como una gran bola de nieve, llegando a adquirir dimensiones insospechadas.
Esta ha sido la excusa para asistir a la charla impartida por Ricardo Campo, licenciado en Filosofía y miembro de la Fundación Anomalía, en el transcurso de las jornadas «Ciencia y Pseudociencias» que están teniendo lugar en la Universidad de La Laguna.
El título de la ponencia era muy elocuente: «Ovnis. La invasión que nunca llegó». Campo dio un repaso a lo que han dado de sí más de 60 años de ufología, la disciplina que estudia el fenómeno de los ovnis. A pesar de que las posibles visitas extraterrestres conforman un mito eminentemente moderno, las reflexiones sobre la existencia de otros mundos ya ocupaban el pensamiento de los antiguos.
«La creencia en otras humanidades o en otros seres conscientes no terrestres en tan antigua como nuestra civilización grecolatina. Desde los pluralistas y unicistas de la antigüedad hasta los más optimistas científicos actuales, pasando por los autores de ciencia popularizada del siglo XIX» señala el investigador.
Sin embargo, es en la década de los 50 del siglo pasado cuando lo extraterrestre se manifiesta de una manera inesperada. Campo apunta las claves de esta eclosión: «El mito de los ovnis empieza a gestarse a mediados del siglo XX, cuando la especulación sobre la existencia de vida extraterrestre estaba perdiendo fuelle. En ese momento son otros los ingredientes que entran en juego para alimentar el mito: la guerra fría, la exploración espacial, el desarrollo de armamento teledirigido, el miedo a la invasión por parte de potencias enemigas, etcétera».
La galaxia
Más recientemente, en la década de los 90, las historias sobre naves venidas de otros planetas se renovarían, tras el hallazgo de los primeros planetas solares y del descubrimiento de los organismos extremófilos (ciertas bacterias que pueden vivir en condiciones extremas de temperatura, falta de luz y oxígeno)sugerirían que la vida es posible en otros lugares de nuestra galaxia).
Pero, ¿qué pruebas tenemos de esas visitas extraterrestres a día de hoy? Más bien ninguna, según el investigador de la Universidad de La Laguna. La ufología se ha construido, en gran medida, encima de un montón de relatos y de informes relativos a observaciones anómalas, pero no hay ni una prueba determinante del origen sobrenatural de éstas.
A la hora de elaborar el mito convergen diversos factores como la sobrevaloración del testimonio humano, algo que está sumamente demostrado que es altamente falible, y el hecho de que «el hombre de la calle puede confundir y malinterpretar estímulos luminosos no identificados con fenómenos extraños a los que psicológicamente se dota de características que carecen». Para Campo, las causas más comunes de confusión son los estímulos astronómicos (planetas, estrellas y meteoroides) y las de origen tecnológico (aviones, globos sonda, reentrada de chatarra espacial, etcétera).
El papel del séptimo arte
Hay que añadir, sin duda, el papel que ha tenido en este asunto el cine y la literatura. «Han jugado un papel importante, pero en ambas direcciones: de los ovnis hacia el cine y de ésta hacia aquéllos. La invasión alienígena de Herbert H. Wells y su representación radiofónica por Orson Welles, en 1938, probó que la creencia en visitantes extraterrestres estaba latente en la sociedad estadounidense mucho antes del avistamiento de Kenneth Arnold en 1947».
Por otro lado, la aventura del contactado Adamski es un calco de «Ultimátum a la Tierra».
Como apunte, el gobierno británico en su reciente proceso de desclasificación de documentos ovni consideraba que el año 1977 sufrió un pico en lo que se refiere al número de avistamientos, y es que ese mismo año se estrenaba «Encuentros en la Tercera Fase», una película que influiría definitivamente en la visión que tendría el ciudadano de a pie de los ovnis y sus tripulantes.
En cualquier caso, las luces en el cielo, los aterrizajes de platillos volantes, las visitas nocturnas de sus tripulantes o las abducciones conforman un rico material que merece la pena ser analizado a la búsqueda, según Campo, «de lo que pueda decir de sus creadores: nosotros mismos».
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